Cellnex dispara el dividendo y abonará un mínimo de 500 millones al año a partir de 2026 | Empresas

Torre de telecos de Cellnex en Irlanda.

Nuevo impulso de Cellnex, ahora con la remuneración al accionista ocupando uno de los puntos centrales de su estrategia. El gigante español de las infraestructuras de telecomunicaciones ha anunciado que, a partir de 2026, espera que los accionistas puedan recibir un dividendo mínimo de 500 millones de euros al año con un incremento anual mínimo del 7,5% en los ejercicios siguientes. Al poco de conocerse la noticia, las acciones de la compañía subían un 3,5% en la apertura de los mercados, si bien, a mediodía, los avances se moderaban hasta el 1,5%.

Además, Cellnex ha anunciado un acuerdo con Phoenix Tower International (PTI) para la venta del 100% del capital social de sus filiales Cellnex Ireland Limited y Cignal Infrastructure Limited a cambio de una contraprestación de aproximadamente 971 millones de euros. “La sociedad tiene la intención de utilizar los ingresos de esta transacción con la finalidad de desapalancarse y reitera su compromiso incondicional de alcanzar el grado de inversión con S&P a finales de 2024 como tarde, así como a mantener el grado de inversión con Fitch”, explica el grupo, que ya vendió activos a PTI en Francia dentro del acuerdo de remedies en la operación de Hivory.

En cuanto a su plan estratégico para los próximos años, la gran novedad es que Cellnex se abre a la posibilidad de adelantar el pago de dividendos o lanzar planes de recompra de acciones propias en función del apalancamiento y su calificación crediticia, según ha señalado su consejero delegado Marco Patuano, en su conferencie en Capital Markets que está celebrando la compañía en Londres, donde ha reunido a más de 100 inversores y analistas, además de los que se han conectado desde EE UU, donde residen buena parte de los accionistas. Esta renovada estrategia premia a los accionistas, encabezados por la familia Benetton, el fondo TCI del conocido inversor Chris Hohn, el fondo soberano de Singapur GIC, BlackRock, Canada Pension Plan Investment Fund y Criteria Caixa. La empresa pagaba, hasta ahora, un dividendo testimonial, porque su política, hasta finales de 2022, se dirigió al crecimiento.

La compañía que dirige Marco Patuano ha comunicado una previsión de 10.000 millones de euros de caja disponible hasta 2030, y apunta a nueva asignación de capital, que mantendrá un equilibrio entre la distribución de resultados vía dividendos (mínimo de 3.000 millones de euros en dividendos entre 2026 y 2030), o compras selectivas de acciones propias, así como inversiones en oportunidades de crecimiento industrial (hasta 7.000 millones). “Somos una compañía con uos ingresos predecibles y unos márgenes resistentes·, ha dicho Patuano.

El grupo, que mantuvo una política de crecimiento desde la salida a Bolsa en 2015 con una imparable carrera de adquisiciones, que absorbió unas inversiones cercanas a 40.000 millones de euros, decidió en noviembre de 2022 dar un giro a su estrategia, para centrarse en el crecimiento orgánico y en la obtención del rating con grado de inversión con S&P antes de final de 2024.

La empresa ha indicado que, tras alcanzar el grado de inversión en 2024, el nuevo objetivo de ratio de deuda neta frente a resultado bruto de explotación (ebitda) a medio y largo plazo se situará entre 5,0 y 6,0 veces, aportando a la compañía recursos adicionales para aplicar a la retribución a los accionistas y al crecimiento en nuevos proyectos industriales. El rango propuesto permitirá a Cellnex contar con la flexibilidad necesaria para adaptar su estrategia a los diferentes escenarios, a la vez que mantendrá la coherencia con su compromiso con el grado de inversión, explican desde la firma.

De cara a su renovación estratégica, Cellnex ha establecido cuatro pilares. En primer lugar, la simplicidad; la empresa ha señalado que está llevando a cabo una revisión estratégica de su cartera para centrarse en los mercados y negocios principales y desprenderse selectivamente de líneas de negocio no esenciales que presentan un potencial de crecimiento limitado. El objetivo es reducir la complejidad operativa, reforzar el balance y mejorar la calificación crediticia, con la idea de sentar las bases para unos mejores resultados y el futuro crecimiento orgánico, impulsando así la mejora en los retornos para los accionistas.

En segundo lugar, Cellnex ha situado el foco en el objetivo de priorizar el crecimiento de la colocación de equipos en sus torres, complementado con proyectos de despliegue de nuevas infraestructuras (Build-to-Suit) para sus clientes. La intención es alcanzar un coeficiente de colocación de 1,64 en 2027 para maximizar el valor de los activos existentes.

Aunque las torres siguen siendo la parte principal del negocio, Cellnex invertirá en otras líneas de negocio de forma selectiva, como los DAS (Sistemas distribuidos de antenas), Small Cells y RAN (Radio Acces Network) como servicio; y fibra mayorista, servicios de conectividad y alojamiento (housing). El objetivo es que los ingresos totales de estos negocios pasen del 11% actual al 15% en 2027.

En tercer lugar, Cellnex apunta a una mejora de la eficiencia. El grupo pondrá en marcha un plan integral para mejorar el margen de ebitda después de arrendamientos en 500 puntos básicos hasta el 64% en 2027. Esto se logrará mediante una combinación de optimización de los costes de arrendamiento segmentando el portafolio de torres, mejorando la eficiencia en las operaciones y en la gestión. Cellnex señala que la optimización de los costes de arrendamiento se conseguirá mediante la creación de un vehículo especializado en la adquisición de terrenos en determinados países. Este vehículo contará inicialmente con 10.000 emplazamientos y no se descarta la entrada de accionistas minoritarios en su capital.

Finalmente, Cellnex se compromete a “una gobernanza sólida” y la incorporación de los principios medioambientales, sociales y de gobernanza (ESG) en su marco estratégico.

En términos financieros, Cellnex prevé unos ingresos en 2024 de entre 3.850 y 3950 millones de euros (3.659 millones en 2023), excluyendo los procedentes de la refacturación de la energía a clientes; un ebitda ajustado entre 3.150 y 3.250 millones, un flujo de caja libre recurrente apalancado entre 1.650 y 1.750 millones, y un flujo de caja libre entre 250 y 350 millones.

A su vez, de cara a 2027, Cellnex prevé que los ingresos alcancen un rango entre 4.500 y 4.700 millones de euros, excluyendo los procedentes de la refacturación de la energía a clientes, reflejando la “sólida” cartera de pedidos y las previsiones de colocación de nuevos equipos. La compañía espera que el ebitda ajustado mejore hasta un rango entre 3.800 y 4.000 millones, impulsado por la reducción de la complejidad operacional. El grupo prevé que el flujo de caja libre recurrente apalancado se sitúe entre 2.100 y 2.300 millones, mientras que el flujo de caja libre se situará entre 1.100 y 1.300 millones.

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