El total de turistas internacionales que ingresaron al país superó los 3.4 millones, lo que representa un aumento significativo en comparación con el mismo periodo del año anterior. Este crecimiento se observa tanto en el turismo fronterizo como en el que llega por vía aérea, siendo este último el que más contribuye a la captación de divisas. En mayo, los viajeros que ingresaron por avión gastaron en promedio 1,110 dólares cada uno, lo que marcó un incremento de 2.7 % respecto al año pasado.
Este desempeño favorable también se reflejó en los ingresos totales por turismo internacional, los cuales alcanzaron los 2,235 millones de dólares, una cifra que representa un aumento del 8.5 % en comparación interanual. Estos datos reflejan la recuperación continua de un sector que fue duramente golpeado por la pandemia, y ahora retoma su papel estratégico en la economía mexicana.
El éxito del sector turístico se debe a múltiples razones, como la estabilidad del tipo de cambio, el mantenimiento de la conectividad aérea, la variedad de destinos turísticos y una oferta que cada vez es más amplia, combinando playas, cultura, gastronomía y naturaleza. Además, ha sido relevante la recuperación económica de algunas naciones emisoras importantes, como Estados Unidos y Canadá, que son las que más visitantes traen al país.
Otro aspecto relevante es el dinamismo del turismo fronterizo, que alcanzó 1.27 millones de viajeros durante el mes. Aunque este tipo de turismo genera menores ingresos por persona en comparación con el de internación aérea, representa una fuente constante de flujo turístico, especialmente en las regiones norteñas del país. A ello se suma el crecimiento del turismo de excursionistas, es decir, aquellos visitantes que no pernoctan, pero que también contribuyen al consumo local.
Los destinos más beneficiados por esta alza en la actividad turística han sido las zonas tradicionalmente populares como Cancún, Los Cabos y la Ciudad de México, aunque también se ha observado un mayor interés por regiones emergentes como Chiapas, Yucatán, Guanajuato y Baja California. Esta expansión hacia nuevos destinos refleja el interés del visitante internacional por explorar la diversidad cultural y geográfica del país.
El turismo sigue siendo uno de los fundamentos de la economía en México, no solo por su habilidad para captar divisas, sino también por el efecto que provoca en el empleo, los servicios y el desarrollo de la infraestructura local. Numerosas micro y pequeñas empresas en áreas como la hotelería, el transporte, la gastronomía y el comercio dependen de manera directa del turismo, lo que hace que este crecimiento sea positivo para grandes partes de la sociedad.
Las autoridades del sector han indicado que las cifras de mayo apoyan las previsiones positivas para el final del año, anticipando un aumento continuo en la llegada de turistas internacionales. Para alcanzar esto, se están implementando estrategias de promoción en mercados importantes, mejoras en la infraestructura de los aeropuertos y el refuerzo de la seguridad en áreas turísticas.
Con este repunte, México reafirma su capacidad para competir en el escenario turístico global, combinando atractivos naturales y culturales con una oferta moderna y en expansión. El desafío ahora será mantener este ritmo de crecimiento, diversificar mercados y asegurar que los beneficios del turismo se traduzcan en desarrollo social y económico en todas las regiones del país.

